miércoles, noviembre 29, 2006

Babel

Una vez más Alejandro González Iñarritu provoca a su audiencia con una impactante película, y una vez más Guillermo Arriaga nos hace reflexionar con un guión bien pensado y estructurado.


Título: Babel
Año: 2006
País: Estados Unidos, México
Director: Alejandro González Iñárritu
Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael García Bernal, Adriana Barraza, Rinko Kikuchi, Kôji Yakusho

Babel no es una película fácil de ver, o por lo menos no se trata de una cinta para “disfrutar”. Si te enganchas en la historia se sufre mucho, y al final te quedas dando vueltas en tu cabeza sobre lo que acabas de ver. Terminas involucrándote a un nivel personal, y las reacciones a la película terminan basándose en las experiencias personales de cada quien. Por ejemplo, hay una escena con unos oficiales de migración en la frontera, y mientras que yo me incliné a favor de unos, mi esposa se inclinó a favor de los otros, cada cual por razones válidas y diferentes.

Babel, al igual que sus antecesoras Amores Perros y 21 Gramos, se trata de varias historias entrelazadas por un hecho común. En este caso, un rifle será el hilo conductor y el desencadenante del “efecto mariposa” que cambiará la vida de una familia de norteamericanos, unos pastores marroquíes, una inmigrante mexicana y una adolescente sordomuda en el Japón.

A mi modo de ver, de las tres, Babel es la que tiene, por decirlo de alguna manera, el “hilado más débil”, es decir, es en la que las historias se entrelazan de una forma más forzada o menos fuerte, sin embargo su alcance es más ambicioso, y por lo tanto tiene mucho más valor.

El multipremiado equipo de trabajo involucrado en esta cinta se conoce muy bien y hacen una labor impecable, comenzando, como decía, por el guión de Guillermo Arriaga (ganador del mejor guionista de Cannes por Los Tres Entierros de Melquíades Estrada), pasando por los estupendos escenarios del cinematógrafo Rodrigo Prieto (nominado al Oscar por Secreto en la Montaña) y la ambientación lograda por la música de Fernando Santaolalla (ganador del Oscar a la mejor música por Secreto en la Montaña).

Obviamente, la labor más loable es la del director, la cuál le valió a Alejandro el premio al mejor director del festival de Cannes en 2006. La historia es absorbente, y los actores se mimetizan en la trama, y es equiparable el trabajo de histriones que jamás habían actuado (como Said Tarchani, el ayudante del autobus), al de actores buenos pero prácticamente desconocidos (como la mexicana Adriana Barraza, la nana inmigrante, o Kôji Yakusho, el japonés protagonista de Bailamos) y al de las estrellas consagradas, como Brad Pitt, Cate Blanchet y el mismo Gael García Bernal. Estos tres hacen un trabajo excepcional, en particular Pitt, desapareciendo la gran estrella y presentándonos a un esposo y padre preocupado y sobrepasado por la tragedia.

Las reacciones han sido muy variadas, y no es para menos, ya que la intención de la película, como mencionábamos, es provocar al espectador. Hay muchos temas incluidos en la trama, algunos de ellos de carácter político, pero el sentido de la película no es este, sino más bien uno moral y social, antes que político y económico.

Babel me hizo reflexionar principalmente en dos aspectos. El primero, el que el mismo González Iñarritu menciona en sus entrevistas, el de la relación de padres e hijos, y de cómo ese sentimiento de amor y protección es universal en el ser humano y es una razón para unirnos aunque no coincidamos e ignoremos las costumbres de unos y otros. Ya lo decía Sting en una canción: “...espero que los rusos también amen a sus hijos...”, reconociendo que a pesar de las diferencias, siendo humanos, sentirán como nosotros.

El otro aspecto es el de la responsabilidad que tenemos sobre nuestros actos. Todos los personajes de la película toman decisiones y deben afrontar las consecuencias. Es cierto que el azar juega un papel importante, pero al final de cuentas debemos estar preparados para afrontarlo. Siempre ha estado ahí y no podemos ignorarlo. Al salir del cine la reflexión fue que definitivamente hay que pensar todo dos veces antes de hacerlo, por muy fácil o simple que parezca la decisión, puesto que hay que estar preparado para lo que venga.

Babel es definitivamente una gran película, uno de los mejores trabajos a nivel mundial de 2006, y eso es muy sobresaliente tratándose de un director mexicano. Sin embargo, no es una película “agradable”, por lo que, quienes estén buscando una película para entretenerse o divertirse, Babel no es la opción. Para reflexionar, ser sacudido y apreciar buen cine, es una película indispensable.

viernes, noviembre 17, 2006

Poster de Los Fantasmas de Goya


Este es el poster de la nueva película de Milos Forman (Amadeus, Atrapado sin Salida), con Javier Bardem y Natalie Portman.

Se acaba de estrenar en España y las opiniones están divididas. Habrá que esperarla.

Dedicado a la teacher

Saludos

martes, noviembre 14, 2006

Misión Imposible III

En 2006 el verano hollywoodense abrió con una película cuyo estilo ya se ha vuelto el típico de los últimos años: Acción, un intento de inteligencia, un intento de desarrollo de personajes, y más acción. Aunque esto no es necesariamente malo.

MI3
Título: Misión Imposible 3
Año: 2006
País: Estados Unidos
Director: J.J. Abrahams
Reparto: Tom Cruise, Lawrence Fishburne, Philip Seymour Hoffman, Keri Russell, Ving Rhames, Billy Crudup, Michelle Monaghan

Ethan Hunt (Tom Cruise), el agente de Misión Imposible que conocimos en las dos películas anteriores, y de quien sólo sabemos que tiene afición por escalar montañas, ha encontrado una novia y tiene planes de casarse. De hecho está retirado del servicio activo y ahora se dedica a entrenar nuevos agentes. Sin embargo una alumna suya ha sido atrapada por uno de los traficantes más buscados, Owen Davian (el ganador del Oscar al mejor actor, Phillip Seymour Hoffman), lo cuál obliga a Hunt a salir de su retiro y a enemistarse directamente con Davian.

La tercera parte de Misión Imposible tardó mucho tiempo en completarse. En primer lugar se barajaron muchos nombres para dirigir la película, pero ninguno de ellos llegó a convencerse de trabajar en el proyecto (en gran parte por el peso específico de Tom Cruise en las decisiones con respecto a la historia y desarrollo de la película). Al final Tom logró convencer a J. J. Abrams para que hiciera su debut como director cinematográfico, después de su éxito televisivo con las series Felicity, Alias y Lost. Estos movimientos provocaron también que Tom aceptara trabajar con Spielberg en La Guerra de los Mundos, lo cuál retraso aún más la filmación de Misión Imposible.

Como toda película de acción, si la analizamos un poco encontraremos que el guión tiene muchos agujeros argumentales, que el intento de hacer una trama interesante se desmorona para beneficio de las escenas de acción y que los actores están completamente desperdiciados (aparecen Laurence Fishburne, Ving Rhames, Billy Crudup y Keri Russell, aunque con muy poco espacio para sobresalir). Pero sobre todo, lo que más hay que reclamarle a Misión Imposible III es que se aleje de las películas de espías, que es el tema que principalmente tocaba la serie de televisión original (intriga, misterio, ingenio), para inclinarse hacia las películas de acción llenas de explosiones. Sí están presentes las famosas “misiones imposibles” del título, pero aparecen como un relleno en beneficio de un entretenimiento más vacío.

Sin embargo, si aceptamos este hecho de que no estamos viendo una película de espías, sino de acción, entonces estamos obligados a “apagar” el cerebro y disfrutar el viaje. Y en ese sentido, Misión Imposible III es una película “disfrutable”. Aunque inclinada a la acción, tiene suficiente trama para mantener nuestra atención (a diferencia de la segunda parte, donde el director John Woo se engolosinó con las explosiones y persecuciones y la hizo completamente olvidable), y las secuencias están bien hechas; los personajes, aunque acartonados, son atractivos; Phillip Seymour Hoffman es un extraordinario villano, aunque sólo tiene un par de escenas para lucirse, y no podemos negar que Tom Cruise siempre se ha caracterizado por poner mucho empeño en su trabajo y es una estrella que sobresale en la pantalla (aunque su vida personal sea muy rara).

Debo aceptar que Misión Imposible III, aunque no reivindicó por completo la franquicia, me agradó y me divirtió... después de todo para eso son las películas del verano ¿cierto?

lunes, noviembre 13, 2006

X-Men 3

La tercera y última película (según sus realizadores, aunque el éxito en taquilla seguramente los desmentirá) de esta franquicia basada en el popular comic, logra ponerse a la altura de sus predecesoras, y si bien no es tan profunda o inteligente, sí es bastante entretenida.

x-men 3
Título: X-Men 3 (X-Men: The Last Stand)
Año: 2006
País: Estados Unidos
Director: Brett Ratner
Reparto: Hugh Jackman, Halle Berry, Ian McKellen, Patrick Stewart, Famke Janssen, Kelsey Grammer, Vinnie Jones, Rebecca Romijn

Los humanos han encontrado una manera de suprimir el gen que caracteriza a los mutantes, y deciden ofrecerlo como una “cura” para quienes deseen “ser normales”. Magneto y su grupo de mutantes prevén una imposición y una manera de desaparecer a todos los mutantes, por lo que deciden declarar una guerra. Mientras los X-Men tratan de establecer su posición al respecto, se encuentran con el inesperado regreso de Jean Grey.

La gran incógnita que rodeaba a este proyecto era si Bret Rattner (director de Una pareja Explosiva 1 y 2, Dragón Rojo y Hombre de Familia) podría mantener el nivel de calidad que Bryan Singer imprimió a las primeras dos películas de los X-Men (Singer renunció a dirigir esta tercera parte para filmar Superman Regresa). Y aunque ninguno de los dos tiene un sello que los distinga de otros directores, sí hay notables diferencias en su trabajo.

Singer supo equilibrar un par de películas con muchos protagonistas, y darles el debido tiempo de pantalla y desarrollo a cada uno de ellos, además de mostrar un respeto a los personajes que los fans han conocido por años. Por su parte Bret Rattner no ha podido lograr ese equilibrio, y los personajes, en particular los que aparecen por primera vez, dejan a un lado la coherencia por la acción. Por alguna razón ésta es la más corta de las 3 películas (dura alrededor de una hora y 40 minutos) pero es la que trata de resolver más cuestiones y sub-tramas.

Sin embargo, Rattner sabe bien lo que el público quiere ver, por lo que la película está llena de acción, y sobre todo de los mutantes haciendo uso de sus poderes a diestra y siniestra, lo cuál habíamos visto muy dosificado en los dos episodios anteriores. En donde le falta balance y profundidad, X-Men 3 lo compensa con mucho entretenimiento. Incluso la música ha mejorado, dándole un toque más emocionante.

Mientras que para el público en general no serán gran cosa, o incluso serán movimientos bien recibidos, para los fans y conocedores del comic resultarán sorprendentes y hasta escandalosas las decisiones que se tomaron con respecto al destino de varios de los personajes. Como mencionaba, ahí donde Singer había mostrado respeto, Rattner y compañía han tomado decisiones drásticas, en beneficio de la trama y la acción. Teniendo en mente que ésta pudiera ser la última película sobre los mutantes, todos ellos encuentran más o menos su destino “definitivo” (aunque esta palabra es completamente subjetiva en el mundo de los comics y el cine).

Como decía, aunque Angel y Bestia son dos personajes muy esperados (eran miembros de los X-Men originales), y están muy bien representados en pantalla, su desarrollo es casi nulo. Bestia tiene el mayor tiempo en pantalla y más diálogos, pero casi no conocemos nada de él. Angel no dice más de 3 palabras. Y lo mismo podemos decir de Jugernnaut y Calisto.

De los personajes de las películas anteriores, el show se lo vuelve a robar Ian McKellen como Magneto (al igual que lo hace en el Código Da Vinci), dándole una credibilidad única a su personaje; Hug Jackman vuelve a tener un rol central, aunque menos inteligente; Halle Berry tiene más tiempo en pantalla pero no logra darle el peso necesario a Tormenta; y hay que darle crédito a Patrick Stewart (Charles Xavier) y Femke Jansen (Jean Grey) por sobresalir en sus escenas, aunque sean breves. James Marsden (Cíclope) y Anna Paquin (Rogue), no fueron más que relleno.

Si bien no está tan bien pensada como las películas de Singer, X-Men 3 tiene la suficiente personalidad para cautivar el público, y el suficiente entretenimiento y acción para hacernos pasar un rato emocionante. Una película muy satisfactoria, que sorprenderá a los fans del comic y de las dos películas anteriores.

viernes, noviembre 10, 2006

El Código Da Vinci

La súper producción hollywoodense, alimentándose de la polémica y las grandes ventas de la obra de Dan Brown, tiene todas las virtudes del libro, pero también todos sus defectos, y deja todavía vacante el título de la mejor película del verano 2006.

Título: El Código Da Vinci (The Da Vinci Code)
Año: 2006
País: Estados Unidos
Director: Ron Howard
Reparto: Tom Hanks, Audrey Tautou, Ian McKellen, Jean Reno, Paul Betanny, Alfred Molina

El filme ha tenido infinidad de críticas negativas desde su salida. Todas estas críticas provienen de personas que ya habían leído el libro (y por lo tanto sabían todo lo que iba a suceder en la trama) y, en su mayoría, de quienes no tienen muy buena opinión de la obra como tal. Y desde ese punto de vista, como decía, la película se apega demasiado al libro, haciendo más obvios sus defectos.

La prosa de Dan Brown es malísima, sus personajes están muy estereotipados y poco desarrollados, y la emoción de la trama está basada no en la acción, sino en mantener ocultos ciertos secretos. Por lo tanto, la película resulta plana, sin los altibajos propios de los thrillers de acción con las que uno la asociaría, y, peor aún, si ya sabes que va a pasar, puede que encuentres lento el desarrollo durante la mitad de la película; los personajes no están muy bien desarrollados y los actores tienen que luchar por hacer creíbles diálogos bastante malos o pretenciosos.

Sin embargo, hay que darle crédito a la producción y los actores por hacer una película más o menos entretenida a partir de un libro que, aunque ha muchos no les parezca, no resulta fácil de llevar a la pantalla.

En el libro, como comentaba, el suspenso está en que los misterios se revelan poco a poco, y de capítulo en capítulo, por lo que al ir leyendo te quedas “picado” en saber qué va a pasar en el capítulo siguiente. De ahí en fuera las persecuciones y los giros de tuerca son muy comunes por lo que no alcanzan para hacer una gran película. Y sin embargo, la película El Código Da Vinci tiene la suficiente acción y emoción para mantenerte interesado y entretenido, principalmente por una buena ambientación, oscura y misteriosa, y las estupendas y conocidas locaciones, en particular el Louvre, que le dan ese toque especial (lo que sí les reclamaría es que usaron una copia muy mala de la “Mona Lisa”).

Para una película más emocionante funcionaba mejor la otra novela de Dan Brown con Robert Langdon como protagonista: Ángeles y Demonios, donde hay una bomba en el Vaticano y una carrera contra el tiempo persiguiendo a un asesino por toda Roma. Ahora que ya se anunció su próxima filmación, habrá que esperar.

Por otro lado, mucha gente ha criticado o polemizado el libro por las teorías que vierte, principalmente su crítica a la iglesia católica. Yo no entiendo por qué el alboroto. En primer lugar, las teorías no son de Dan Brown, son de otros autores y él las retomó y adaptó a la historia que quería contar.

En segundo lugar, Brown aprovecha el vacío intelectual de nuestra sociedad y el gusto por el entretenimiento más cercano a la realidad. Si un autor nos da una historia completamente real, pierde el carácter de ficción y tiene que apegarse a los hechos; si nos da una historia completamente ficticia, se arriesga a que no todo el mundo esté interesado en ella; lo que lo lleva a hacer una historia con la suficiente realidad para captar nuestra atención y de ahí envolvernos en la ficción. El hecho de que mucha gente se lo crea sólo es muestra del vacío educacional, la ignorancia y el fanatismo. Brown usa el conocido arte de Da Vinci y le da una interpretación que le conviene, usa conocidos edificios históricos (como el museo del Louvre, la Catedral de Winchester, la Capilla Rosslyn, el Chateau de Villete, etc.) para que ahí se desarrolle su trama y hace referencia a documentos que existen, aunque su contenido sea dudoso. El resto es obra de la imaginación.

Como mencionaba, el estupendo cast de actores hace lo mejor que puede con el material disponible. Tom Hanks nos demuestra lo buen actor que es, poniéndose la piel de Robert Langdon y tratando de hacerlo creíble. Audrey Tautou, como la detective Sophie, sólo tiene unos cuantos momentos para lucirse, lo mismo que Jean Reno (el comisario Bezu Fache), y Alfred Molina (el obispo Aringarosa). Quien resulta sorprendente, como siempre, es Ian McKellen, como el excéntrico Sir Leigh Teabing, quién se desenvuelve con gran soltura y le da un toque de credibilidad a todas las especulaciones que salen de la boca de su personaje.

Para terminar haré una nota a nivel personal y menos objetivo. Como les comentaba al principio, la mayoría de los críticos ya sabían lo que iba a ocurrir durante la película, y eso les impidió disfrutarla en su verdadera dimensión. Una película de misterios en la que ya sabes cuáles son, no te sabe igual que cuando ignoras todo. Yo fui a verla con mi esposa, quién es muy exigente en cuanto el tipo de películas que le gustan y no había leído el libro, y quedó fascinada. Para ella no tuvo mucha importancia que la trama fuese plana, puesto que estaba intrigada por el misterio, le gustaron las locaciones, le gustó la manera en que se ocultan y descubren los enigmas, el contenido de los mismos, que se le hizo interesante, y por el final.

A final de cuentas es precisamente todo esto lo que ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo. Para mí era la segunda vez que la veía, y siguió pareciéndome entretenida, aunque debo confesar que soy fan de todos los actores que conforman el reparto, y eso ya me predispuso.

Creo que podemos concluir que, si el libro te gustó, la película te gustará. Si le encontraste “peros” al libro, se los encontrarás a la película. Si el libro no te gustó, evita la película. Y si no has leído el libro, ésta es tu oportunidad de pasar un rato muy agradable y enterarte de qué se tratan todos esos misterios alrededor de El Código Da Vinci de los que están hablando todos los demás.

Superman Regresa

El polémico y por muchos esperado regreso del hombre de acero no es la película espectacular e impactante que el superhéroe quizá merece, pero sí es un excelente homenaje a Superman 1 y 2, y un punto de partida para reiniciar la franquicia del personaje.

La trama es muy simple: Superman ha estado ausente de la tierra durante varios años buscando los restos de Krypton, su planeta natal. Pero ahora ha regresado para encontrar que el mundo ha aprendido a vivir sin él, Luisa Lane tiene un hijo y Lex Luthor ha salido de prisión y se ha hecho de una enorme fortuna.

Título: Superman Regresa (Superman Returns)
Año: 2006
País: Estados Unidos
Director: Bryan Singer
Reparto: Brandon Routh, Kevin Spacey, Kate Bosworth, Frank Langella, James Marsden, Parker Posey

Empezaré por los puntos débiles de la película. El principal es el guión. La trama tiene muchos momentos que parecen demasiado largos y cortan el ritmo, pero sobre todo, la resolución del conflicto entre Lex Luthor, su nuevo plan maestro y Superman es bastante mala, lo cuál nos lleva a un final de la película sin un verdadero clímax. En vez de cerrar espectacularmente, la película termina como lo haría un melodrama y no la historia del regreso de un superhéroe. Ni siquiera tiene el “punch” emocional del extraordinario final de Spiderman.

A consecuencia de estos problemas con el guión, varios actores resultan desperdiciados, en particular Kevin Spacey como Lex Luthor. Al principio este Lex nos recuerda al interpretado por Gene Hackman, pero luego vemos que se trata de un Luthor más oscuro. Sin embargo nunca profundizamos en sus motivos y no se nos da tiempo de identificarnos con él o temerle.

También a consecuencia del guión pareciera que esta película sólo tiene el propósito de homenajear a las anteriores, y de establecer a Brandon Routh como Superman. Hacer que el público aceptemos a este actor como el nuevo Superman, y no lo comparemos con Christopher Revee o Tom Welling. Esto resulta una virtud y un defecto. Virtud en el sentido de que es un sincero homenaje al pasado, y defecto en cuanto que nos entrega una historia “segura”, simple y poco efectiva.

Esto da pie para hablar de los aspectos positivos de la película. Brandon Routh no solo se parece físicamente a Christopher Revee, sino que hace una interpretación, tanto de Superman, pero sobre todo de Clark Kent, muy influenciadas por el actor ya fallecido. En realidad hay una clara muestra de respeto por el trabajo y el legado de Revee, y en ningún momento tratan de sobrepasarlo, sino más bien, Routh trata de “mimetizarse” en el personaje, incluso imitando gestos y escenas ya tan familiares.

Si bien señalábamos que el guión tiene muchos fallos de trama, también tiene muchos aciertos, respetando y homenajeando las dos primeras películas de Superman, en un claro intento de ganarse al público, cosa que no se hizo en la franquicia de Batman, por ejemplo, donde cada nuevo director ignoraba lo hecho por los anteriores. Incluso la música de John Williams fue respetada e incluida, con los ya clásicos temas de Superman y “Can you read my mind”, el tema “de amor” de Superman. Para los fans tan sólo volver a escuchar el tema principal al inicio de la película, y ver los créditos volar, ya vale la pena el boleto.

Los efectos especiales son espectaculares y están muy bien cuidados, y se ve la enorme inversión que hicieron para terminar la película (se especula que el costo total rebasa los $220 millones de dólares). Lástima que muchas escenas sean innecesarias o propias de la historia poco interesante que mencionábamos (por ejemplo, hay toda una escena donde Superman detiene el robo de un banco, sólo para mostrarnos como rebotan las balas en él).

Superman Regresa es una película muy bien hecha, demostrándonos lo hábil que es el director Bryan Singer como realizador, pero tiene más en común con la primera película de los X-Men, donde la acción da paso al drama y a establecer los personajes, que con X-Men 2, dónde no sólo hay equilibrio en la trama, sino también mucha acción y entretenimiento. Quizá estamos en la antesala de una siguiente película del hombre de acero, ahora sí completamente espectacular. Habrá que esperar.

Por cierto, la versión en IMAX 3D luce muy bien, aunque sólo algunas escenas de acción están en este formato y el resto de la película es normal. Pero esas pocas escenas sí lucen muy, muy padres en 3D. Si no les molestan los subtítulos pequeñitos y andar poniéndose y quitándose los lentes, esta versión vale la pena.

Superman Regresa es una buena película, pero no el “cañonazo” que esperábamos en este verano de 2006. Superman está de regreso, ahora sólo falta esperar una gran película para festejarlo.

Los Coristas (Les Choristes)

Hoy en día se dice que para tener una buena película hay que tener una buena historia. Pero para tener una película sobresaliente, también hay que saber contarla.

Título: Los Coristas (Les Choristes)
Año: 2004
País: Francia
Director: Christophe Barratier
Reparto: Gérard Jugnot, François Berléand, Kad Merad, Maxence Perrin, Jean-Baptiste Maunier
Les Choristes (Los Coristas), del novel director Christophe Barratier, encabeza una lista de muy interesantes películas francesas que llegaron a nuestras salas en 2004. Lista que incluye la última colaboración de Jean Pierre Jeunet y Audrey Tautou (de la exitosa Amelie) adaptando una novela de culto del escritor Sébastien Japrisot, Un long dimanche de fiançailles (Amor Eterno); la última película del laureado director Jean-Jacques Annaud Two Brothers (Dos Hermanos); el último trabajo del afamado director Jean Luc Godard que se presentó en la muestra Nuestra Música; L Esquive, ganadora del César (equivalente al Oscar americano para el cine francés) de ese año; y hasta la última comedia del director de La Jaula de las Locas llamada Que te calles!, que reúne a los más famosos actores franceses a nivel internacional en nuestros días: Gerard Depardieu y Jean Reno.

Los Coristas es la película que representó a Francia en la entrega de los Oscares, que también estuvo nominada en los Globos de Oro, y que fue una de las películas más taquilleras en Francia en 2004. En un principio parecía que sería opacada por otras producciones más fastuosas, pero sus propios meritos, principalmente la recomendación de boca en boca de su público, la han colocado en merecido lugar.

Cuando la madre de un renombrado director de orquesta muere, este recibe la visita de un antiguo compañero de escuela, quien le trae el viejo diario de uno de sus profesores, el Sr. Clément Mathieu, quién en dicho diario hace un recuento de sus días como celador de un instituto de bajos recursos para niños problema. Ante la desesperanza y falta de apoyo, Clément decide utilizar la música como un medio para inculcar la disciplina en sus alumnos.

El trabajo actoral es muy bueno, y el director logra obtener de sus protagonistas infantiles una labor equiparable al de sus contrapartes adultas. Sobresalen el actor Gérard Jugnot, como el celador Clément Mathieu, y François Berléand, como el severo y déspota director Rachin. Gérard Jugnot aunque es un actor virtualmente desconocido en estas latitudes, es muy querido y cuenta con una extensa carrera en su país natal. Teniendo una fe inmensa en esta película, Jugnot participó como productor de la misma, hipotecando su departamento para ayudar con el financiamiento. Una apuesta que pagó dividendos, ya que Los Coristas le redituó alrededor de 5 millones de euros, convirtiéndolo en el actor mejor pagado de Francia de 2004, por sobre los ya mencionados Reno y Depardieu.

Obviamente, la música es otro factor fundamental de la película, y las composiciones del mismo director Christophe Barratier y el director de orquesta y compositor Bruno Coulais, interpretadas por el coro infantil, son de verdad conmovedoras y ayudan a crear una atmósfera mágica, que nos permite identificar el significado que representa este contacto real y palpable con el arte, para aquellos que viven en la soledad y el abandono.

El punto más débil de Los Coristas está en que se trata de un cuento demasiado familiar. La historia del profesor singular que cambia la vida de sus alumnos con técnicas de enseñanza poco comunes, ya ha sido contada innumerables ocasiones, precisamente porque es inspiradora y conmovedora. Esto hace que las comparaciones con otras películas famosas y queridas sea obligatoria (La Sociedad de los Poetas Muertos, Con Ganas de Triunfar, Al Maestro con Cariño, pero sobre todo “Triunfo a la Vida (Mr. Holland Opus), y Los Coristas no aporta nada nuevo al tema. La forma en que está narrada es coherente, y aunque las situaciones no son forzadas ni irreales, si se tratan de una manera dulce y superficial, quizá con la intención de que los niños puedan verla.

Sin embargo hay que admitir que la anécdota que da inicio y fin a la película es muy bonita, dejando un agradable “sabor de boca” en el público al abandonar la sala. De ahí lo que mencionaba al principio: Si además de contar una buena historia, eres un hábil narrador y sabes darle el toque justo, puedes obtener, quizá no una obra maestra o un clásico, pero sí una película sobresaliente e inspiradora, que en estos tiempos en que la educación y el arte son tan menospreciados, nos hacen mucha falta.

Million Dollar Baby (Golpes del Destino)

Todos tenemos sueños. Y a la vez soñamos que cuando los alcancemos lograremos ser felices. Pero tenemos que entender que la jornada, el camino que seguimos persiguiendo esos sueños, y aún las amarguras que lo conforman, nos hace felices también.

Título: Golpes del Destino (Million Dollar Baby)
Año: 2004
País: Estados Unidos
Director: Clint Eastwood
Reparto: Clint Eastwood, Morgan Freeman, Hilary Swank

Million Dollar Baby (cuya traducción literal sería “La Nena del Millón de Dólares” y que a alguna mente “brillante” se le ocurrió llamarle Golpes del Destino) nos lleva a una jornada de sueños, amistad y redención para tres típicos “perdedores” desubicados: Frankie Dunn (Clint Eastwood), un avejentado manager de boxeo, dueño de un gimnasio, que sueña con llevar a alguno de sus muchachos a ganar el campeonato del mundo; Maggie Fitzgerald (Hillary Swank), una mesera que está dejando atrás sus años mozos y cuya única esperanza en la vida es llegar a convertirse en boxeadora; y Eddie Dupris (Morgan Freeman), un ex-boxeador que nunca alcanzó la gloria y ahora cuida del gimnasio de Frankie. El encuentro de los tres hará que sus vidas, y sus esperanzas, cambien para siempre.

A simple vista pareciera que se trata de otra de esas películas donde el gran maestro lleva a su pequeño pupilo a alcanzar la gloria. Y en muchos sentidos así es. Pero lo que comienza como una película sobre la gloria, también se convierte en una película sobre la amistad, la redención, las relaciones familiares, y el verdadero significado de alcanzar tus sueños y la felicidad.

No puedo profundizar más en estos comentarios porque tendría que hablar más sobre la trama, sin embargo existen aspectos de la misma que les conviene no saber para poder disfrutar de ella plenamente. Les recomiendo sobremanera que, si van a leer o escuchar críticas acerca de la película, tengan mucho cuidado de que no les cuenten aspectos de la trama.

Sobre quién si debemos abundar es sobre Clint Eastwood. Es uno de esos productos raros de Hollywood. Durante su carrera de actor siempre estuvo encasillado en el papel del tipo duro. Empezó a dirigir, y sus películas eran también películas de acción y policíacas sin mayor pretensión. Pero el mismo Clint, como su personaje, tenía otros sueños en mente y se decidió a buscarlos. A partir de Bird, nos dejó ver que estaba interesado en hacer un cine diferente del que siempre trabajó. Alcanzó la gloria con su trabajo en la extraordinaria Unforgiven (Los Imperdonables), con un Oscar al mejor director y mejor película. Después regresó a las películas policíacas y de acción, y parecía que había dado lo mejor de sí. Sin embargo volvió a resurgir con otro buen trabajo en el 2003, Mystic River (Río Místico), una buena realización que llevó a dos de sus protagonistas, Sean Penn y Tim Robbins, a ganar el Oscar también.

En 2004 nos demuestró que como director, está en el mejor momento de su carrera.Clint Eastwood produce, dirige, actúa y musicaliza una película sólida, cálida e intima, que dentro de su sencillez se alza como una película de autor, muy diferente de lo que se hace en Hollywood hoy en día, y aún así, dirigida a su público. La película se filmó en 27 días, pero hay mucho cariño y dedicación puestos en ella y eso se refleja en la pantalla.

No se trata de una película llena de derroches técnicos o grandes ambientaciones, pero logra establecer la atmósfera adecuada para adentrarnos en este mundo del boxeo de escasos recursos. Y mucho del éxito para llevarnos ahí se debe a las excelentes actuaciones de sus protagonistas. Clint nos entrega, según muchas personas, la mejor actuación de su carrera. En realidad el papel se acomoda mucho al Clint Eastwood que siempre hemos visto, y nos demuestra lo cómodo que se siente en estos roles. La química que tiene con Morgan Freeman, que ya se sentía en Los Imperdonables, es fabulosa, y todas sus escenas juntos son memorables, aún cuando estén hablando de temas completamente triviales. Y ni que decir de Hillary Swank, quien hace una interpretación magistral. De verdad podemos sentir la angustia interna de su personaje y los grandes deseos de ser alguien más.

Es la historia de estos personajes, y la manera en la que se van entrelazando, lo que guía a la película y su trama por sus distintas facetas, haciéndola mágica y conmovedora.

Yo creo firmemente que lo que hace una buena película no es la perfección en todos sus aspectos, tanto técnicos como artísticos, sino que la combinación de ellos nos atrape, nos llene tanto la vista, como la imaginación y el alma. Por ello considero que, si tenemos que elegir una película como la mejor del año, esta sería Million Dollar Baby, que obtiene su grandeza de esta combinación que nos atrapa.

Mar Adentro

Fila Trece comenzó con la crítica de ésta extraordinaria película española, por lo que me parece justo que el blog la tenga como su primera entrada oficial.




Mar Adentro



Mar adentro,
mar adentro.

Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.

Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.

El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.

Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
'más adentro', 'más adentro'
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.

Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.



¿Qué tan dueños somos de nuestra propia vida?. Ramón Sampedro siempre pensó que él era dueño de la suya y ello le llevó a luchar por el derecho de terminar con ella.

Título: Mar Adentro
Año: 2004
País: España
Director: Alejandro Amenábar
Reparto: Javier Bardem, Belén Rueda, Lola Dueñas, Mabel Rivera, Celso Bugallo

En 2004, después de los premios obtenidos por Pedro Almodóvar con su película Hable con Ella, y de la buena aceptación de su nueva obra, La Mala Educación, todo mundo daba por hecho que ésta sería la película que representaría a España para la próxima entrega de los Oscares en la categoría de mejor película extranjera. Sin embargo, fue otra pequeña y no tan publicitada película la que comenzó a ganar adeptos, premios y elogios dondequiera que se presentaba, logró la nominación y ganó el galardón.

La última película de Alejandro Amenábar, Mar Adentro, lejos de ser una alegoría sobre la eutanasia, como se podría pensar, es un retrato de la vida de una persona que tuvo que sufrir una lucha interna y con la sociedad, un retrato de la gente que amaba y lo amó, y una reflexión sobre la vida y la muerte.

El joven Amenábar nos muestra que el éxito y la calidad alcanzados en sus 3 películas anteriores (Tesis, Abre los Ojos y Los Otros) no son obra de la casualidad. Dirigiendo, produciendo, escribiendo y musicalizando esta película, se ha ubicado como uno de los mejores realizadores a nivel mundial, entregándonos un trabajo muy equilibrado e interesante.

La película está basada en la vida real de Ramón Sampedro, un gallego que queda parapléjico después de sufrir un accidente en el mar y durante los siguientes 30 años trata de encontrar la manera de morir, ya que la eutanasia está prohibida en España y en su condición, el suicidio está fuera de su alcance. Acompañamos a Sampedro en los últimos meses de esta lucha, presenciando su relación con la familia que le cuida y con la gente que le quiere ayudar.

Aunque el material se presta para un melodramón o una película manipuladora hacia la lágrima fácil, Amenábar logra mantener un equilibrio de opiniones y visiones, y se centra más en los diálogos y el trabajo actoral, con un resultado que nos llega al corazón a la vez que nos hace reflexionar, sin exageraciones ni tomar partidos.

Y aunque he estado elogiando el trabajo de Amenábar, es la interpretación de Javier Bardem, dando vida a Ramón Sampedro, la que logra cautivar. A primera instancia es difícil imaginar a este joven y fornido actor como un cincuentón postrado por años en una cama, pero es gracias a un extraordinario trabajo de maquillaje (a cargo de Jo Allen y Manolo García, nominados al Oscar) y a una actuación formidable, que nunca vemos a Bardem, y nos adentramos en el sufrimiento, pensamientos y sueños de Sampedro. Inhabilitado para expresar emociones con su cuerpo, el actor nos transmite con los gestos, la mirada y las inflexiones de la voz toda la gama de emociones imaginables.

Este trabajo le ha sido reconocido dondequiera que se ha presentado la película, y en especial con la Copa Volpi al mejor actor del Festival de Venecia y una nominación al Globo de Oro (es una injusticia mayúscula que no lo incluyeran en los Oscares). El resto del elenco no se queda atrás, y no por nada Mar Adentro se llevó todos los premios Goya actorales de ese año.

A mi modo de ver se trata de una obra intachable. En algún lugar leí que el defecto de la película era que el realizador nos forzaba a seguir su visión y que éramos manipulados a sentir simpatía o pena por el protagonista. Yo creo que esto no es cierto. De ninguna manera la película es manipuladora en el sentido dramático, como lo podría ser, por ejemplo, Milagros Inesperados (The Green Mile). Como comentaba antes, la vida de Sampedro se presta para exagerar en el aspecto dramático de su historia, y así forzar una empatía en el público hacia la película. Sin embargo Amenábar renuncia a esa opción, y nos llena de momentos no sólo dramáticos, sino también comunes, reflexivos e incluso cargados de humor. Después de todo Sampedro siempre parecía estar de buen humor y bromeaba incluso de su condición.

En última instancia, si Amenábar nos manipula a que nos guste su película, ojalá y todos los directores mexicanos pudiesen manipularnos de esa manera para beneficio de nuestro cine.

Conmovedora e inteligente, una hermosa reflexión sobre la vida y la muerte, Mar Adentro es una película que nadie se ha de perder.

Bienvenidos

Bienvenidos a la Fila Trece, el lugar donde, según una popular canción ochentera, "el amor me sorprendió".

En la canción se hablaba del amor por una chava, pero en mi caso se trata del amor al séptimo arte.

El cine ha sido el motivo, el escape, la inspiración, el motor, el apoyo, el pretexto de casi todo lo que he hecho desde que tengo memoria. Junto con mi esposa, la teacher, a quien dedico particularmente este sitio, el cine es lo mejor que me ha pasado en la vida.

Después de ver que muchas personas le preguntan su opinión de las películas al chavo de la taquilla o a la niña que vende las palomitas o a la que te checa las películas en el videoclub, me dije ... ¿porque no voy yo a dar mi opinión? ¿Igual y es tan útil como la de los demás?.

Es por eso que en este espacio pretendo compartir con ustedes mis ideas y puntos de vista sobre el cine en general y sobre las películas que he visto e iré viendo. No prometo hablar de los últimos estrenos, ni pretendo tener acceso a las premieres más exclusivas, pero sí prometo hablarles sobre todas las películas que vaya viendo, sobre los actores, directores y géneros que valga la pena mencionar, comentar sobre todos los chismes de los que tenga alguna opinión, pero sobre todo, contestar a todas su preguntas y comentarios.

De antemano, gracias.